tac,

tac,

tac,

como una estalactita que nace,

una escultura que se crea,

se esculpe a sí misma.

no por la productividad de iluminar la noche,

sino por el deseo de ser vista.

escucho memorias,

ecos del pasado

que susurran cuentos,
momentos

a través del cúmulo,

de las capas de pintura,
del óxido

juego


bajo un fuego
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